Estrategias Urbanas

Plan Especial de Protección y Catálogo del Conjunto Histórico Minero de Almadén

El mercurio es un metal relativamente escaso, cuyo uso ha sido durante mucho tiempo irremplazable en diferentes procesos técnicos, químicos e industriales. Sólo se ha producido en cantidades notables y durante un largo periodo de tiempo en un escaso número de minas del mundo, de las que las dos mayores, hasta tiempos recientes, fueron Almadén en España e Idrija en Eslovenia.

La explotación del mercurio se llevó a cabo en un número muy limitado de minas, de las que las dos más grandes eran Almadén (España) e Idrija (Eslovenia). Desde la época del Renacimiento en Europa, la actividad tomó una dimensión internacional. Su importancia estratégica en todo el mundo aumentó de manera constante, sobre todo por su papel en la explotación de minas de oro y plata de América. Los intercambios fueron a la vez económicos, financieros y relacionados con los conocimientos técnicos.

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Almadén
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Las minas de Almadén e Idrija constituyen el patrimonio más importante que nos legó la extracción intensiva de mercurio, especialmente en las épocas moderna y contemporánea. Este testimonio dual es único e ilustra los diferentes elementos industriales, territoriales, urbanos y sociales de un determinado sistema sociotécnico usado en la minería y en las industrias metalúrgicas.

La historia conjunta de Almadén e Idrija se remonta a 1555 cuando Bartolomé de Medina introdujo en las minas americanas un sistema de amalgamación para refinar metales, especialmente oro y plata, conocido como “método de patio”. Este método permitió la explotación de minas de bajo rendimiento, convirtiendo al mercurio en elemento clave en el extraordinario incremento en términos de producción de estos metales.

Aunque el mercurio y el cinabrio eran conocidos y utilizados desde la antigüedad en pequeñas cantidades como pigmento o en joyería, no es hasta mediados del s. XVI cuando su empleo se generaliza, convirtiendo a los centros productivos en fuerza impulsora de la economía colonial.

El mercurio principalmente procedía de la mayor mina del mundo, situada en Almadén, y cuando éste escaseaba por la imposibilidad de extraer el metal necesario a causa de incendios o de exceder la capacidad humana empleada en ello, se compraba el procedente de Idrija, la segunda mina a escala mundial. El mercurio europeo, una vez recibido desde ambas fuentes abastecedoras, y convenientemente controlado y dispuesto para su envío, principalmente, a Nueva España (actual México), aunque también al Virreinato de Perú, era despachado desde el puerto de Sevilla y posteriormente el de Cádiz.

El patrimonio creado por el mercurio comprendía los puntos principales de extracción y destino y las vías y procedimientos establecidos para su transporte, pero también los métodos descubiertos y empleados para su obtención y utilización en la explotación de metales preciosos y su impacto en la economía mundial de la época, además de factores de índole social y cultural.

Estos excepcionales ejemplos de minas han resultado en un patrimonio industrial y minero, relacionado con la tecnología y arquitectura, que muestra el importante papel desempeñado por estas dos localidades en los ámbitos histórico y social. El reconocimiento de Unesco debe hacernos comprender el valor excepcional de estas minas y su patrimonio asociado para su protección en beneficio de la humanidad.